Cómo conseguir un bronceado saludable

Broncearse saludablemente

Ahora que viene el verano y con él la temporada de playa o piscina y de exponernos al sol para coger un bonito color, debemos cuidarnos para que ese bronceado no suponga un peligro para nuestra salud y para la de nuestra piel.

El uso del protector solar de forma constante son nuestra mejor arma para protegernos de los dañinos rayos ultravioletas.

Un mito completamente falso es pensar que porque hagáis uso de una crema con un factor solar alto no vais a broncearos. Esto no es así, sencillamente irás cogiendo color de forma progresiva. El quemarte y luego despellejarte no sólo no mola nada, sino que provoca sufrimiento en tu piel.

Consejos para un buen bronceado

  • Evita pasar mucho tiempo expuesta al sol directo durante las horas más intensas (entre las diez y las cuatro de la tarde), especialmente los primeros días.
  • Busca un bronceado gradual, empieza con sesiones de no más de 20 o 30 minutos y un factor alto de protección (incluso aunque seas morena es un buen comienzo utilizar un factor 50), para ir bajando de factor a medida que vayas cogiendo bronceado. Consulta la tabla más abajo según tu tipo de piel.
  • Para los niños y bebés siempre factor 50+ especial para ellos, de los que no se vayan con los baños.
  • Utiliza sombrero y aplícate en la cara crema protectora especial para el rostro.
  • Hidrátate con frecuencia, tu cuerpo y tu piel lo agradecerá.
  • La protección solar no se aplica una única vez, sino que hay que reponerla como mínimo cada dos horas, siendo mejor aplicarla al menos veinte minutos antes de meternos en el agua. Lee las indicaciones de uso del fabricante, te llevará un par de minutos y son de utilidad.
  • No te olvides de los labios, no está de más el hacer uso de un bálsamo protector con factor de protección en barra, así será más difícil que se llene de arena.
  • Los aceites bronceadores tienen un factor protector muy bajo, haz uso de ellos cuando ya dispongas de un buen bronceado para mejorar el tono del bronceado.
  • Haz todo lo posible por no quemarte, es fatal para la piel, además de doloroso.
  • Si añades el uso de una leche protectora hidratante para el cabello, tu pelo lo agradecerá.
  • Si estás tomando algún tipo de medicación o pomadas, lee el prospecto y asegúrate que no sean sensibles al sol, podrías llevarte una sorpresa desagradable.
  • Y después del sol, hidrata bien tu piel, y si te has quemado, haz uso de una buena loción hidratante para después del sol.

Existen alimentos como la zanahoria y la papaya con un alto contenido de betacarotenos (un antioxidante precursor de la vitamina A entre otros beneficios) que ayudan a conseguir ese tono dorado que muchas buscáis en la piel. Pero no consiste en darse en atracones de ellas, basta con tomar un vaso de jugo al día, porque si abusas, tu piel podría coger un tono amarillento muy desfavorecedor.

Tabla de protección solar según el tipo de piel

TIPO DE PIEL Factro de Protección Solar
TIPO 1. Piel muy clara, ojos azules, pelirrojo y con pecas. Se quema siempre. 50
TIPO 2.  Piel clara, cabello rubio o pelirrojo y con pecas. Se quema con frecuencia. 30
TIPO 3. Piel blanca. Se quema con moderación y se pigmenta. 15, como mínimo
TIPO 4. Piel blanca o ligeramente oscura, cabello y ojos castaños o negros. Se pigmenta con facilidad y de forma rápida. Apenas se quema. entre 8 y 10
TIPO 5. Piel oscura. Se quema raras veces y se broncea con rapidez e intensidad. Protección moderada mínima. entre 6 y 8
TIPO 6. Piel negra. No se quema nunca y se broncea inmediatamente. entre 4 y 6

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