Los Tampones

Higiene íntima Tampones

Los tampones son elementos de higiene íntima compuesto  por un  cilindro de algodón compacto que puede llevar o no un aplicador, envueltos con un envoltorio de plástico.

Los tampones ya lo utilizaban las mujeres egipcias en el siglo V antes de Cristo en una versión hecha de papiro, las mujeres romanas los usaban hechos de lana y en Japón los hacían con papel.

Los tampones son un producto de protección interna, ya que recogen el flujo menstrual en el interior del cuerpo.

Los tampones disponen de distintas medidas según el flujo, siendo importante utilizar tampones con la absorción adecuada según el ciclo menstrual en el que te encuentres, haciendo uso siempre del tampón con la menor capacidad de absorción necesaria para tu flujo menstrual.

Utiliza tampones ultra absorbentes en los días de flujo ligero aumentan el riesgo de contraer el Síndrome del Shock Tóxico (SST).

Cómo se usan los tampones

Para aprender a utilizar los tampones, te dejamos unos consejos:

  • Lávate las manos antes y después de colocarlos.
  • Relájate, si te pones nerviosa los músculos se tensan, haciendo más complicado la inserción del tampón.
  • Si es tu primera vez, un espejo y una pequeña cantidad de lubricante vaginal en la punta del tampón te ayudará a visualizar mejor la entrada de tu vagina y a que resbale fácilmente.
  • Elige el tampón de menor tamaño para la primera vez (de absorción menor o regular). Una vez que te vayas acostumbrando, puedes utilizar unos más grandes si lo necesitas tienes fugas menstruales.
  •  Siéntate en una posición cómoda o  también puedes estar de pie con una pierna sobre el inodoro o agachada con las rodillas separadas.
  •  Separa el tampón y extiende el cordón completamente. Sostén el tampón por el medio con el pulgar y el índice. Asegúrate de que el cordón sea visible y esté apuntando hacia el exterior.
  • Con la otra mano, separa los labios que envuelven la vulva, los llamados labios, y posiciona la punta del tapón en la abertura vaginal en un ángulo de 45 grados, dejando sobresalir el cordón apuntado hacia el suelo.
  • Empuja suavemente el tampón hasta que el tubo más grande esté completamente dentro de la vagina.
  • Si estás usando un tampón con un aplicador, a continuación, utiliza el dedo índice para empujar el tubo más pequeño para dejar el tampón en el interior de la vagina.
Colocar un Tampón
Colocar un Tampón
  • Retira el aplicador, envuélvelo en papel higiénico y tíralo a la basura.
  • Cuando vayas a retirar el tampón, sujeta el cordón y tira de él hacia abajo hasta que todo el tampón esté afuera. Envuélvelo con papel higiénico y deséchalo en la basura, nunca por el inodoro.
  •  El tampón debe cambiarse cada 4 o 6 horas.
  • Si no tienes éxito después de varios intentos, visita a tu ginecólogo, en un 2% de las adolescentes la apertura en el himen es muy pequeña y no puede introducirse correctamente el tampón.

¿En qué momento se aconseja el uso de los tampones?

El uso de éstos se recomienda mejor en situaciones como ir a nadar, realizar un deporte, usar tanga, usar falda corta y nunca de rutina.

Para dormir, aunque pueden usarse si no va a excederse el tiempo máximo recomendado, es preferible hacer uso de una compresa.

¿Se pierde la virginidad con el uso de los tampones?

Éste es un mito muy extendido: “que los tampones acaba con la virginidad”, pero es completamente falso.

El himen es elástico y aunque se puede rasgar en cierta medida al colocar un tampón, al igual que al practicar un deporte brusco como la equitación, no se pierde la virginidad, que sí se pierde al tener una relación sexual con penetración, por lo que si eres virgen puedes hacer uso de ellos con total normalidad.

 

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