Zonas erógenas

Zonas erógenas

Se conocen como zonas erógenas a aquellas partes del cuerpo más sensibles, en mayor o menor grado, a los estímulos sexuales, bien sean acariciadas con la mano o con la boca, siendo susceptibles de provocar emociones voluptuosas, e incluso el orgasmo.

Índice:

  1. Zonas erógenas comunes.
  2. Zonas erógenas en la mujer.
  3. Zonas erógenas en el hombre.

Para las mujeres, el coito solo es bienvenido cuando se siente dispuesta y han tenido suficiente estimulación para que la vagina se lubrique y dilate a fin de recibir el pene, de otra forma, el coito puede serles frustrante.

Zonas erógenas comunes.

  • El cerebro: procesa, produce, genera y recibe toda la información: sin él no hay placer, no hay erotismo posible, no hay amor ni pasión. Estimula a tu pareja también con palabras, olores, sabores…
  • Cabello: acariciar el pelo produce un relax placentero.
  • Orejas: el lóbulo de la oreja, la cavidad del pabellón auricular y la zona de detrás de la oreja aumentan su sensibilidad durante la excitación sexual y resultan muy sensibles a la estimulación oral.
  • Boca: tiene en los labios y en la lengua una de las zonas erógenas de mayor importancia, ya que tiene una sensibilidad táctil muy elevada.
  • Axilas: son zonas especialmente sensibles a la estimulación bucal o manual.
  • Párpados:  pueden ser estimulados con besos suaves sobre los ojos cerrados.
  • Abdomen, hombros, espalda, cintura, cuello, ingles: zonas de especial sensibilidad que pueden producir placenteros escalofríos. El área alrededor del ombligo es también muy sensible.
  • Espalda: en ella se encuentran una gran concentración de terminaciones nerviosas. La zona superior de los glúteos también es muy sensible.
  • Muñecas y manos: ligeros masajes, caricias, lamer, suaves mordiscos…logran una sensación estimulante.
  • Muslos y detrás de las rodillas: besar y lamer muy suavemente con la punta de la lengua estas zonas es muy placentero.
  • Pies y tobillos: son también muy sensibles.

Zonas erógenas en la mujer

  • Monte de Venus: Dispone de terminaciones nerviosas y debajo se encuentra el clítoris, por lo que determinadas caricias y presiones, pueden resultarte placenteras.
  • Labios Mayores y Labios Menores: Del monte púbico arrancan los labios mayores que llegan hasta el ano y ocultan la mayor parte de los genitales. Responden al tacto y a la presión y se hinchan con la excitación. Los labios menores se unen por la parte superior formando el capuchón del clítoris y acaban a cada lado de la apertura vaginal. Poseen multitud de terminaciones nerviosas, son muy sensibles y con la excitación cambian de color y de tamaño.
  • Clítoris: Es el órgano sexual femenino por excelencia. Al clítoris se le conoce como pene femenino, es muy sensible y entra igualmente en erección; debiéndose tener en cuenta que su manipulación y estimulación manual o bucal (cunnilingus), exige una gran delicadeza para que no resulte irritante y molesto.
  • Orificio Uretral Y Uretra: Durante la excitación, el área comprendida entre los labios menores adquiere una gran sensibilidad y se convierte en una importante zona erógena, aunque no a todos tiene por qué gustarle.
  • Vagina: Posee una enorme elasticidad y cuando nos excitamos se lubrica, se hincha y se agranda. La sensibilidad no es homogénea, siendo más sensible en la apertura exterior, perdiendo sensibilidad a medida que se profundiza en ella.
  • Periné y ano: son zonas con alta sensibilidad que se congestionan por la excitación sexual y que cuando llegamos al clímax, se contraen. Las caricias y la presión de esta zona pueden resultar muy estimulantes, y muchas parejas también practican la penetración anal.

Zonas erógenas en el hombre

  • Pene: es la zona erógena por excelencia, pudiéndose realizar estimulación manual o bucal (fellatio o felación), y evidentemente con la penetración en la mujer. Las caricias tienen un efecto directo sobre la erección, el grado y la intensidad del placer. Debido a la gran cantidad de terminaciones nerviosas que tiene, el glande del pene suele ser la zona más sensible, en especial la corona.

El pene no es sólo un órgano externo, sino que continúa en su interior. La raíz del falo tiene una gran sensibilidad y puede ser estimulada a través del periné o el recto, lo que en muchos hombres resulta fuente de placer en las penetraciones anales.

  • Escroto y testículos: zona sensible que debe manipularse con suavidad.
  • Próstata: Puede ser una fuente de gran placer para muchos varones, incluso hay quien lo considera el punto G masculino. Su búsqueda tiene que hacerse cuando él esté estimulado, estando en una posición cómoda, con un guante de látex lubricado, se introducirá por el ano el dedo índice (con la uña bien limada), curvaremos el dedo para palpar la pared frontal. A unos 2 centímetros se nota una masa firme del volumen de una castaña que ha de estimularse con la yema del dedo.
  • Periné y ano: Al igual que en la mujer, son zonas con alta sensibilidad. Las caricias y la presión de esta zona pueden resultar muy estimulantes.

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